A medida que nos adentramos en 2025, las amenazas cibernéticas siguen afectando a organizaciones de todos los tamaños y tipos. Estas amenazas van desde problemas sencillos, como contraseñas débiles, hasta vulnerabilidades más complejas, como software sin parches. Solo en agosto de 2024, se notificaron más de 52 000 nuevas vulnerabilidades y exposiciones comunes de seguridad informática (CVE) en todo el mundo, lo que pone de relieve la naturaleza omnipresente de estas amenazas. Conocer estas áreas de debilidad y saber cómo contrarrestarlas ayudará a las organizaciones a ir un paso por delante de los delincuentes y a estar en una mejor posición en lo que respecta a la seguridad.
En este blog, analizaremos qué son las vulnerabilidades de ciberseguridad y cómo están afectando a las empresas a nivel mundial. Aprenderá qué significa la gestión de vulnerabilidades en ciberseguridad, cómo funciona y cómo ayuda a identificar y clasificar los riesgos que pueden ser explotados por los atacantes.lt;/p>
También hablaremos de los procesos de gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad vulnerability management processes que nos ayudarán a saber dónde y cómo buscar los problemas que hay que solucionar y cómo hacerlo. Por último, trataremos casos prácticos y recomendaciones para la gestión de vulnerabilidades que ayudarán a su empresa a evitar las amenazas cibernéticas.
¿Qué son las vulnerabilidades de ciberseguridad?
Las vulnerabilidades de ciberseguridad son puntos débiles en el sistema tecnológico de una organización que un atacante puede utilizar para infiltrarse, robar datos o paralizar una organización. Algunas de estas vulnerabilidades pueden deberse a fallos de software, contraseñas poco seguras o conexiones de red inseguras, todos los cuales actúan como puertas traseras en sistemas clave. La más mínima vulnerabilidad puede causar problemas graves si no se corrige tan pronto como se detecta.
Para reducir estos riesgos, las organizaciones implementan gestión de vulnerabilidades para descubrir, priorizar y resolver las vulnerabilidades más probables que los ciberdelincuentes atacarán. Según un informe publicado en 2024, las organizaciones tardaban, de media, 97 días en corregir las vulnerabilidades críticas, lo que dejaba los sistemas expuestos durante ese tiempo. Las prácticas eficaces de gestión de vulnerabilidades adoptadas por las organizaciones aumentarán sus defensas, mejorarán la seguridad de los sistemas y mitigarán los riesgos de las vulnerabilidades no corregidas.
Impacto de las vulnerabilidades de ciberseguridad en las organizaciones
Las vulnerabilidades de ciberseguridad pueden implicar diversos riesgos, entre ellos el riesgo para la infraestructura de TI, el riesgo para la imagen de marca, el riesgo para los socios y el riesgo de incumplimiento normativo. Una sola brecha sin abordar suele provocar la pérdida de datos, la interrupción del servicio o el incumplimiento de la normativa.
Antes de entrar en detalles, exploremos el impacto más amplio de las vulnerabilidades de ciberseguridad:
- Interrupciones operativas: Las interrupciones operativas pueden producirse cuando el atacante utiliza vulnerabilidades de la red o credenciales robadas para su ataque. Esto significa que, si algunos sistemas fallan, las líneas de producción pueden detenerse, lo que repercutirá en las ventas y el servicio al cliente. El proceso de recuperación de estas interrupciones suele consumir recursos que podrían haberse destinado a otras áreas.
- Pérdidas financieras: El riesgo cibernético puede provocar graves pérdidas financieras, como el robo de dinero, cargos por fraude y otras pérdidas económicas. Una organización puede necesitar invertir mucho dinero en análisis forenses, asesoramiento jurídico y recuperación de sistemas. Durante este tiempo, los clientes pueden perder la confianza y evitar futuras transacciones con la empresa. Una gestión eficaz de las vulnerabilidades de ciberseguridad minimiza en gran medida estas implicaciones negativas que suponen una carga financiera.
- Erosión de la confianza de los clientes: Los clientes quieren que su información esté protegida y cualquier tipo de filtración les ahuyentará sin duda alguna. La lealtad es algo frágil y, una vez perdida, es casi imposible recuperarla, lo que pone en peligro las fuentes de ingresos. Estos problemas se ven agravados por la divulgación pública, ya que los medios de comunicación cubren los casos de violación de la información. En campos como las finanzas o la sanidad, la confianza en la marca es fundamental para mantener a los clientes. Es más fácil y rentable gestionar las vulnerabilidades de la ciberseguridad en una fase temprana para evitar perder la confianza y la lealtad de los usuarios.
- Sanciones reglamentarias: Las organizaciones que operan en sectores altamente regulados deben cumplir con niveles muy elevados de protección de datos. A veces se incumplen y, cuando esto ocurre, las consecuencias son graves. Pueden ser más frecuentes o rigurosas y, por lo tanto, suponer más trabajo. Las consecuencias incluyen la pérdida de licencias comerciales o certificaciones que son vitales para la existencia de la empresa en el mercado. Es posible gestionar la vulnerabilidad en materia de ciberseguridad y, al mismo tiempo, supervisar las necesidades de cumplimiento normativo sin prestar tanta atención a los reguladores.
- Desventaja competitiva: Cuando los competidores muestran mejores medidas de seguridad, los clientes potenciales tenderán a decantarse por ellos. Una brecha conocida puede dañar la reputación de su organización, debilitando su posición en las negociaciones y futuros contratos. Los ciberdelincuentes también tienen listas de objetivos que son fáciles de explotar y, por lo tanto, le exponen a múltiples o mayores ataques. Siguiendo mejores prácticas de gestión de vulnerabilidades le permitirá mantenerse a salvo de las vulnerabilidades en cualquier entorno competitivo.
¿Cómo identificar las vulnerabilidades de ciberseguridad?
La identificación de amenazas a la ciberseguridad es una combinación de tecnología, listas de verificación y experiencia humana. En esta sección, analizaremos algunas estrategias básicas que utilizan las empresas para descubrir algunas de las vulnerabilidades más probables.
- Escaneo automatizado: Un gran número de organizaciones utilizan herramientas automatizadas para escanear sistemas, redes y aplicaciones. Estas herramientas se utilizan para buscar puertos abiertos, versiones de software que ya no se actualizan y configuraciones predeterminadas que pueden ser fácilmente atacadas. El escaneo automatizado es un estudio amplio y regular de su entorno que revela nuevas vulnerabilidades a medida que aparecen. Dado que es automatizado, se puede utilizar fácilmente en grandes organizaciones. Esto significa que, con la incorporación de la gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad, estos escaneos se programan para formar parte de su régimen de seguridad.
- Pruebas de penetración: Las pruebas de penetración consisten en que hackers éticos intenten violar los sistemas para identificar vulnerabilidades, lo que ayuda a las organizaciones a descubrir debilidades que las herramientas automatizadas podrían pasar por alto. Su enfoque es más tangible, lo que significa que pueden revelar algunas vulnerabilidades que las herramientas automatizadas no pueden detectar. De esta manera, los equipos de seguridad pueden ver hasta qué punto podría llegar un atacante en un ataque real. La información obtenida de estas pruebas es útil para determinar qué riesgos requieren una atención más urgente. Este enfoque es un ejemplo de gestión de vulnerabilidades en ciberseguridad, ya que evalúa su preparación para el mundo real.
- Análisis de registros y eventos: Los registros capturan casi todas las actividades, desde el inicio de sesión del usuario hasta la transferencia de archivos, capturando así las actividades del sistema. A través de estos registros de eventos, los equipos de seguridad pueden identificar anomalías que podrían sugerir un ataque. Por ejemplo, si un usuario intenta iniciar sesión varias veces con credenciales incorrectas, también podría ser un signo de un ataque de fuerza bruta. Otros problemas alarmantes son los sistemas que se comunican involuntariamente con direcciones IP no autorizadas. Las vulnerabilidades de ciberseguridad pueden ocultarse en procesos rutinarios, y las revisiones periódicas de los registros ayudan a descubrirlas.
- Revisiones de la configuración: Muchas veces, los servidores, las bases de datos o los enrutadores están mal configurados, lo que permite a los atacantes burlar las medidas de seguridad sin ser detectados. Esto se debe a que se realiza una evaluación periódica del entorno para comprobar si la configuración se ajusta a las prácticas estándar del sector y si se ajusta a los procedimientos operativos estándar internos de la organización. Con la revisión, ni siquiera un pequeño error, como dejar las credenciales predeterminadas, puede pasar desapercibido, ya que expone el sistema a amenazas de ciberseguridad.
- Canales de comentarios de los usuarios: A menudo, quienes trabajan a diario con el sistema son los primeros en observar comportamientos sospechosos o, al menos, extraños. Contar con un mecanismo interno de comentarios hará que los empleados informen de cualquier posible vulnerabilidad que detecten. Por ejemplo, una organización que presta servicios de asistencia informática puede recibir un gran número de llamadas para restablecer contraseñas, lo que puede ser un indicio de una brecha de seguridad. Este enfoque de "sensor humano" se suma al escaneo y las pruebas formales. Los esfuerzos combinados respaldan una buena cultura de gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad.
Tipos de vulnerabilidades en la ciberseguridad
Existen varios riesgos a los que se enfrentan las organizaciones en su entorno digital. Estos pueden clasificarse en varias categorías, que muestran las diferentes formas en que los atacantes pueden aprovechar sus debilidades.
- Vulnerabilidades de software: Los defectos o errores en las aplicaciones o los sistemas operativos se deben a la codificación o a agujeros sin parchear. Estas vulnerabilidades se explotan para ejecutar código u obtener más privilegios, por lo que se recomienda aplicar actualizaciones de software. Las herramientas de gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad ayudan a proporcionar parches automatizados y a comprobar el estado de las actualizaciones. Al corregir estos problemas de software, las organizaciones reducen las posibles vías de intrusión.
- Vulnerabilidades de red: Las vulnerabilidades que se encuentran en la capa de red, por ejemplo, puertos y cortafuegos débiles, permiten al atacante acceder a la red interna. Por ejemplo, si falla la segmentación de la red, una sola vulnerabilidad podría comprometer varios servidores. Con la ayuda de buenos filtros, sistemas de detección de intrusiones y mejores prácticas de gestión de vulnerabilidades, es posible escanear y proteger cada capa de la red.
- Errores humanos: Los errores humanos siguen siendo la principal causa de las vulnerabilidades de ciberseguridad. Abrir enlaces de phishing, utilizar contraseñas fáciles de adivinar e ignorar las mejores prácticas de seguridad facilitan a los adversarios la penetración de las defensas. La formación continua de los empleados y el estricto cumplimiento de las mejores prácticas de ciberseguridad hacen que sea fácil para los adversarios penetrar las defensas.gt;phishing, utilizar contraseñas fáciles de adivinar e ignorar las mejores prácticas de seguridad facilita a los adversarios penetrar en las defensas. La formación continua de los empleados y el cumplimiento estricto de las medidas de ciberseguridad minimizan las posibilidades de infracciones internas. Algunos de los programas que se centran en la gestión de vulnerabilidades en ciberseguridad pueden proporcionar recursos para la formación en materia de sensibilización, ya que un solo error puede comprometer una postura de seguridad sólida.
- Vulnerabilidades del hardware: Las vulnerabilidades del hardware afectan a dispositivos físicos como routers, servidores o dispositivos USB, que pueden tener vulnerabilidades de diseño que los ciberdelincuentes pueden aprovechar. Esto se debe a que, una vez que los hackers obtienen acceso no autorizado a los dispositivos de red, pueden controlar todo el flujo de datos. Estos riesgos no son muy elevados gracias a las comprobaciones habituales, las nuevas actualizaciones de firmware y la configuración segura de los permisos. La inclusión de estas comprobaciones en los procesos de gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad garantiza que el hardware no sea menos seguro que el software.
Desde fallos de software hasta configuraciones erróneas, las vulnerabilidades adoptan muchas formas. Descubra cómo Singularity Endpoint Protection protege los puntos finales contra estos riesgos.
Vulnerabilidades comunes de ciberseguridad
Las vulnerabilidades de ciberseguridad son numerosas y variadas, y muchas de ellas son comunes a la mayoría de las organizaciones de todos los sectores. Utilizando los resultados de estudios anteriores y las mejores prácticas, veamos con más detalle algunas de las deficiencias más típicas.
- Vulnerabilidades de día cero: Las vulnerabilidades de día cero son las debilidades de seguridad que los atacantes utilizan antes de que el desarrollador de software se entere de la vulnerabilidad. Dado que no hay ningún parche disponible en el momento del descubrimiento de estas vulnerabilidades, estas suponen un alto riesgo. Las vulnerabilidades de día cero permiten a los atacantes burlar las medidas de seguridad y obtener acceso no autorizado. Un ejemplo de ello es la vulnerabilidad Log4j, que fue explotada antes de que se pudieran publicar los parches y afectó a muchos sistemas en todo el mundo. Esto significa que es necesario aplicar los parches a los sistemas lo antes posible y supervisarlos continuamente para minimizar la exposición.
- Ejecución remota de código (RCE): Las vulnerabilidades RCE permiten a un atacante ejecutar cualquier código en el sistema de la víctima a distancia. Esto puede provocar la pérdida de datos, la instalación de malware o incluso el control total del dispositivo o la aplicación afectados. La RCE es especialmente peligrosa porque, por lo general, su explotación ni siquiera requiere la intervención del usuario. Los atacantes pueden enviar entradas maliciosas a estos servicios defectuosos, rompiendo así las barreras de defensa tradicionales. El análisis periódico de vulnerabilidades y las auditorías de código ayudarán a determinar si es factible explotar RCE.
- Validación de datos insuficiente: No validar la intervención del usuario puede hacer que la aplicación sea susceptible de sufrir ataques como inyección SQL y desbordamiento del búfer. Los atacantes proporcionan datos no válidos para alterar el comportamiento de la aplicación y pueden acceder a las bases de datos de la aplicación o provocar que esta falle. Estos problemas pueden dar lugar a fugas de datos o denegación de servicio. Se deben tomar medidas adecuadas, como la desinfección de datos, por ejemplo, el filtrado y la codificación de los datos de entrada, para reducir la probabilidad de un ataque. Mediante el uso de herramientas automatizadas y prácticas de codificación seguras, estos problemas pueden identificarse y evitarse durante la fase de desarrollo.
- Software sin parches: El software sin parches es una de las mayores amenazas para la ciberseguridad, ya que todas las vulnerabilidades permanecen abiertas hasta que se instalan las actualizaciones. Esto se debe a que los atacantes se centran en las debilidades que tienen soluciones disponibles, pero que muchas organizaciones aún no han aplicado. Este problema es habitual en las redes corporativas, donde las actualizaciones pueden posponerse debido a determinados factores operativos. La gestión de parches es la práctica de actualizar periódicamente el sistema y corregir cualquier problema existente en él. El análisis continuo permite detectar aplicaciones que ya no son compatibles y que pueden ser utilizadas por los atacantes.
- Privilegios excesivos de los usuarios: Dar a los usuarios demasiado acceso o permisos los hace vulnerables si su cuenta es pirateada. En la mayoría de los casos, los atacantes utilizan los privilegios para acceder a infraestructuras clave o activos de información. Si se restringe a los usuarios solo al nivel de acceso que necesitan para realizar sus tareas, también se limitan las posibilidades de que el usuario abuse del sistema. Este principio del privilegio mínimo significa que, si una cuenta se ve comprometida, el efecto del compromiso es limitado. Para que este control sea más eficaz, debe supervisarse mediante revisiones periódicas del acceso y auditorías de privilegios.
- Configuraciones erróneas del sistema: Las configuraciones incorrectas en el software, los servidores o los sistemas en la nube pueden incluir hacer que algunos servicios sean accesibles a través de Internet o a usuarios equivocados. Errores básicos como utilizar contraseñas predeterminadas o habilitar servicios no necesarios pueden proporcionar una vía de acceso a los atacantes. La mayoría de las veces, las configuraciones incorrectas provocan violaciones de datos o compromisos del sistema que ni siquiera requieren ataques complejos. Algunas de las configuraciones incorrectas pueden detectarse y corregirse fácilmente utilizando herramientas automatizadas de gestión de la configuración. Un buen ejemplo es el uso de auditorías periódicas y el seguimiento de las bases de seguridad para reducir las posibilidades de tener configuraciones explotables.
- Robo de credenciales: El robo de credenciales es el proceso mediante el cual los atacantes obtienen el nombre de usuario y la contraseña mediante phishing, malware o relleno de credenciales. Una vez que un atacante obtiene las credenciales correctas de un usuario legítimo, puede pasar fácilmente de una red a otra sin ser detectado. Por eso, el robo de credenciales es una de las formas de ataque más extendidas y peligrosas. El robo de credenciales se puede prevenir mediante el uso de la autenticación multifactorial (MFA) y el cumplimiento de buenas normas en materia de contraseñas. La concienciación de los usuarios y, en concreto, las pruebas de phishing simuladas también pueden ayudar a prevenir este tipo de ataques.
- API inseguras: Las API se encargan de gestionar los datos y las operaciones de backend y, en ocasiones, se dejan fuera de los planes de seguridad. Por ejemplo, si las API no cuentan con una autenticación y autorización adecuadas, los atacantes pueden utilizarlas para acceder a datos confidenciales o realizar operaciones no autorizadas. Las API son una amenaza si se dejan vulnerables, especialmente si conectan servicios importantes, ya que pueden dar lugar a ataques masivos. Para proteger la API, se debe utilizar la autenticación, la limitación de velocidad y pruebas periódicas. El riesgo se gestiona mediante la supervisión continua de las API y el uso de prácticas estándar del sector.
Amenazas y exploits populares en materia de ciberseguridad
Las vulnerabilidades de ciberseguridad sirven como puntos de entrada, mientras que ciertas amenazas y exploits pueden atacarlas de formas especialmente dañinas. Comprender estas amenazas pone de relieve la importancia de adoptar un enfoque preventivo en materia de seguridad.
A continuación se enumeran algunas amenazas y vulnerabilidades populares en materia de ciberseguridad:
- Ransomware: El ransomware es un tipo de malware que ataca los archivos y sistemas de un ordenador y pide un rescate para desbloquearlos. Los correos electrónicos de phishing y los servicios débiles son medios comunes de penetración por parte de los atacantes. Si una organización no tiene copias de seguridad, puede quedarse sin ninguna forma de operar. Los grupos de ransomware también se adaptan rápidamente al panorama de seguridad de la organizacióny buscan nuevas formas de entrar. Por lo tanto, la gestión de las vulnerabilidades de ciberseguridad que aborda los puntos de entrada fáciles es crucial para una detección rápida.
- Phishing e ingeniería social: El phishing es una forma de correo electrónico, mensaje de texto o incluso llamada que persuade al usuario para que proporcione sus credenciales o haga clic en un enlace que contiene un archivo adjunto malicioso. Este método elude las defensas técnicas aprovechando las debilidades de las personas. Además, ni siquiera las mejores infraestructuras son inmunes al fracaso si se engaña a los empleados para que hagan clic en un enlace de phishing. Esto se debe a que la formación de los empleados es un proceso rutinario que pone de manifiesto la importancia de la gestión de vulnerabilidades en la ciberseguridad cuando se trata de los usuarios.
- Ataques de día cero: Las vulnerabilidades de día cero no permiten al proveedor conocer la debilidad del software, lo que le deja sin tiempo para lanzar un parche. Estas son algunas de las nuevas y cambiantes amenazas cibernéticas, ya que no existe ninguna solución o firma para ellas. En este caso, las fuentes de inteligencia sobre amenazas y la supervisión en tiempo real resultan muy útiles. Contar con un plan de respuesta a incidentes adecuado minimizará los daños que puede causar el exploit. Cabe destacar que la única forma de proteger a su organización de estos ataques es estar lo más preparado posible.
- Denegación de servicio distribuida (DDoS): Los ataques DDoS consisten en inundar servidores o redes con tráfico para ralentizarlos o bloquearlos. Un tiempo de inactividad prolongado de un servicio basado en la web provocará pérdidas de ingresos y de confianza de los clientes para las organizaciones que dependen de dichos servicios. Una asignación adecuada del ancho de banda y herramientas de protección contra DDoS específicas para cada aplicación también ayudan a minimizar los efectos. La combinación de estas soluciones con la gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad permite detectar patrones de tráfico anómalos.
- Relleno de credenciales: Los hackers utilizan las credenciales robadas en violaciones de datos para acceder a otras cuentas. Dado que muchas personas utilizan las mismas credenciales para diferentes servicios, una sola filtración de datos puede afectar a muchos servicios. La amenaza se puede prevenir mediante notificaciones proactivas a los usuarios y cambios obligatorios de contraseña. Esto se debe a que el uso de la autenticación de dos factores reduce en gran medida la tasa de éxito de los ataques de relleno de credenciales. Las mejores prácticas de gestión de vulnerabilidades consisten en supervisar los fallos repetidos de inicio de sesión, que indican intentos de acceso no autorizados.
- Amenazas internas: No siempre las amenazas provienen del exterior de la organización. Algunos empleados pueden guardar rencor a su empresa, o algunos pueden ser inocentes, pero pueden hacer un uso indebido de sus privilegios y transmitir información o dejar entrar a intrusos en la red. En cuanto al seguimiento de la actividad de los usuarios y el principio del mínimo privilegio, ayudan a evitar el uso excesivo de derechos. La otra estrategia para prevenir actividades sospechosas es promover una cultura de denuncia.
Ejemplos de vulnerabilidades de ciberseguridad
Las vulnerabilidades de ciberseguridad no son solo amenazas teóricas, los incidentes del mundo real muestran el daño que pueden causar.
A continuación, presentamos algunos ejemplos para mostrar por qué es crucial actuar de forma preventiva.
- Vulnerabilidad de Google Chrome (enero de 2025): En enero de 2025, se descubrió un grave fallo en el motor JavaScript V8 de Google Chrome que podía permitir a un atacante ejecutar código malicioso en los sistemas afectados. El Equipo de Respuesta a Emergencias Informáticas de la India (CERT-In) advirtió a los usuarios sobre la vulnerabilidad y les pidió que actualizaran sus navegadores lo antes posible para evitar ser víctimas de ella.
- Vulnerabilidad de Microsoft Exchange Server (diciembre de 2024): Microsoft corrigió un problema de suplantación de identidad en Exchange Server 2016 y 2019 en diciembre de 2024 con el ID CVE-2024-49040. Esta laguna permitía a los atacantes falsificar las direcciones de los remitentes de los mensajes recibidos, lo que podía hacer que los mensajes de spam parecieran más creíbles. Microsoft ha publicado una serie de actualizaciones y avisos de seguridad y ha animado a los usuarios a instalar dichas actualizaciones lo antes posible.
- Vulnerabilidad del complemento de WordPress (noviembre de 2024): En noviembre de 2024, el equipo de Wordfence Threat Intelligence identificó una vulnerabilidad de autenticación en el plugin "Really Simple Security", instalado en más de 4 millones de sitios web de WordPress. Los desarrolladores publicaron un parche para solucionar el problema y se informó a los propietarios de los sitios web que actualizaran sus plugins para evitar este tipo de vulnerabilidades.
- Vulnerabilidad de Apache Log4j (octubre de 2024): En diciembre de 2023, vulnerabilidad de Apache Log4j volvió a ser objeto de atención, y los estudios demostraron que alrededor del 38 % de las aplicaciones seguían utilizando las versiones vulnerables. Los investigadores de seguridad aconsejaron a las empresas que comprobaran sus sistemas en busca de esta vulnerabilidad y aplicaran el parche necesario, ya que sigue siendo un problema actual debido a su amplio uso en programas de software.
- Vulnerabilidad de Cisco IOS XE (septiembre de 2024): En septiembre de 2024, Cisco publicó su IOS y IOS XE Software Security Advisory Bundled Publication para el primer y segundo semestre del año, que contienen una serie de vulnerabilidades. Entre ellas se incluye una vulnerabilidad crítica de falsificación de solicitudes entre sitios (CSRF) en la interfaz de usuario web del software Cisco IOS XE que permite a un atacante ejecutar código en los dispositivos afectados. Cisco ha aconsejado a sus clientes que apliquen los parches publicados para mejorar las medidas de seguridad que se habían implementado.
Prácticas recomendadas para reducir las vulnerabilidades de ciberseguridad
Probablemente sea imposible eliminar todos los riesgos posibles, sin embargo, las empresas pueden utilizar algunas prácticas recomendadas que pueden reducir en gran medida las posibilidades de que algo salga mal.
Estas mejores prácticas integran las políticas organizativas, las acciones de los usuarios y los controles tecnológicos en una única estrategia.
- Aplique controles de acceso estrictos: Solo conceda permisos del nivel necesario para una función de usuario determinada y revise periódicamente dichos permisos. Otra forma de seguridad es la autenticación multifactorial que dificulta que un usuario no autorizado inicie sesión en una cuenta. Este enfoque se complementa con cambios frecuentes de contraseña y, junto con ellos, constituye la base de la gestión de vulnerabilidades en la ciberseguridad. Así, al limitar la extralimitación de privilegios, las organizaciones limitan las amenazas a un área concreta.
- Realizar auditorías de seguridad periódicas: Estas auditorías se realizan de forma periódica y comprueban los registros del sistema, las redes y las actividades de los usuarios. Algunas de las cosas que pueden detectar son múltiples intentos de iniciar sesión en la cuenta de un usuario o tráfico inusual en la cuenta. Las auditorías proactivas también muestran que hay áreas en las que no se están siguiendo las políticas internas. El uso de soluciones de gestión de vulnerabilidades de ciberseguridad garantiza que estas auditorías sean exhaustivas y automáticas, lo que elimina la posibilidad de errores humanos.
- Mantenga una gestión rigurosa de los parches: Las actualizaciones periódicas del software y los sistemas son una forma segura de sellar las vulnerabilidades comunes. Es habitual que los parches se lancen para contrarrestar amenazas que ya han sido utilizadas por los piratas informáticos. Una política adecuada de gestión de parches ayudará a la organización a distribuir las correcciones de forma adecuada. La aplicación rápida de parches es una de las formas más sencillas y potentes de minimizar las vulnerabilidades de ciberseguridad. La aplicación oportuna de parches es esencial para prevenir vulnerabilidades. La plataforma de Singularity proporciona una gestión automatizada de parches y una defensa proactiva contra las amenazas.
- Invertir en formación sobre concienciación en materia de seguridad: La mayoría de las infracciones se producen porque alguien hace clic en un enlace de phishing o comparte sus credenciales. Esto se debe a que las organizaciones ofrecen a su personal una formación completa sobre los riesgos cibernéticos y las señales que deben buscar. Las demostraciones y los escenarios de la vida real son mucho más eficaces que leer los procedimientos operativos estándar de una guía. De este modo, los empleados informados se convierten en una capa adicional de defensa de la organización en la lucha contra las amenazas cibernéticas, lo que mejora las medidas de protección técnica.
- Implementar la segmentación de la red: En la segmentación de la red, si un intruso ha violado una parte de su red, no puede simplemente moverse por el resto de la red de la organización. Esto se debe a que los activos de alto valor, como los servidores financieros o de I+D, pueden aislarse, lo que a su vez reduce en gran medida la posibilidad de movimientos laterales. Los cortafuegos, las VLAN y las listas de control de acceso son ejemplos de medidas que permiten la segmentación de la red. Esta estrategia complementa otras prácticas recomendadas de gestión de vulnerabilidades que ayudan a limitar el alcance de cualquier ataque.
- Utilice una supervisión y un registro exhaustivos: Los datos de los sistemas de registro centralizados se introducen en sistemas SIEM. Estas herramientas vinculan incidentes de diversas fuentes y pueden identificar fácilmente las amenazas. Las alertas también pueden dar lugar a una acción automática, que puede incluir la prohibición de determinadas direcciones IP o la eliminación de las cuentas afectadas. La supervisión en tiempo real de la actividad de la red es fundamental para detectar vulnerabilidades de ciberseguridad que son difíciles de detectar.
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DemostraciónConclusion
En conclusión, las vulnerabilidades de ciberseguridad son riesgos que los atacantes pueden aprovechar para comprometer los datos, erosionar la confianza de los clientes e interrumpir las operaciones comerciales. Hay una serie de vulnerabilidades que pueden hacer que una organización sea más vulnerable, desde el software sin parches hasta la ingeniería social. Las organizaciones pueden minimizar estos riesgos y reforzar sus defensas realizando evaluaciones periódicas de vulnerabilidad, utilizando herramientas de análisis avanzadas y promoviendo la concienciación de los empleados.
Por último, entendemos que un enfoque preventivo es fundamental en el entorno actual. Además, la gestión de vulnerabilidades no solo se centra en las vulnerabilidades actuales, sino también en las futuras. Por ejemplo, soluciones como SentinelOne Singularity ayudan a detectar y responder a las amenazas para ayudar a las organizaciones a evitar y prevenir infracciones. Reserve una demostración gratuita para descubrir cómo SentinelOne puede mejorar su postura de seguridad en 2025.
"FAQs
Una vulnerabilidad de ciberseguridad es una debilidad o fallo en un sistema, software o red que los atacantes pueden aprovechar para obtener acceso no autorizado, robar datos o interrumpir las operaciones. Identificar y corregir estas vulnerabilidades es fundamental para proteger la información confidencial y mantener la seguridad de los sistemas de la organización.
Los siete tipos de amenazas a la ciberseguridad son: malware, ransomware, phishing, amenazas internas, ataques de denegación de servicio (DoS), ataques de intermediario (MitM) y exploits de día cero. Cada uno de ellos representa riesgos distintos y exige métodos únicos de prevención, detección y respuesta para proteger los activos de la organización.
Priorice sus vulnerabilidades en función de su gravedad, explotabilidad e impacto potencial en la organización. Utilice marcos de evaluación de riesgos para evaluar las amenazas, asignar puntuaciones de riesgo y centrarse primero en los problemas de alta prioridad. Implemente estrategias de mitigación, como parches, cambios de configuración y mejora de los controles de seguridad, para abordar las vulnerabilidades de forma sistemática.
El riesgo de ciberseguridad se refiere a la posible pérdida, daño o interrupción de los sistemas de información y los datos de una organización debido a amenazas cibernéticas que aprovechan vulnerabilidades. Tiene en cuenta la probabilidad de un ataque y su posible impacto en las operaciones, las finanzas, la reputación y el cumplimiento, lo que requiere estrategias eficaces de gestión de riesgos.
Los exploits son técnicas o herramientas que utilizan los atacantes para explotar las vulnerabilidades del software, los sistemas o las redes. Ejecutan código malicioso, eluden las medidas de seguridad u obtienen acceso no autorizado. Si no se detectan y mitigan rápidamente, los exploits exitosos pueden provocar violaciones de datos, comprometer los sistemas y otros incidentes de seguridad importantes.
La aplicación regular de parches y actualizaciones es esencial para corregir vulnerabilidades conocidas, mejorar la seguridad del sistema y garantizar la estabilidad del software. Evitan que los atacantes aprovechen los fallos del software obsoleto, reducen el riesgo de violaciones y ayudan a mantener el cumplimiento de las normas de seguridad. Las actualizaciones constantes son un aspecto fundamental de la gestión eficaz de las vulnerabilidades.
Las mejores prácticas para gestionar las vulnerabilidades en la nube incluyen el análisis periódico de vulnerabilidades, controles de acceso estrictos, el uso de cifrado, la actualización constante del software y la supervisión continua. En la misma línea, la adopción de un modelo de responsabilidad compartida, la realización de evaluaciones de seguridad y el aprovechamiento de las herramientas de seguridad nativas de la nube ayudan a identificar y mitigar eficazmente las vulnerabilidades en un entorno de nube.
