Los ciberataques son intentos maliciosos de obtener acceso no autorizado, interrumpir o dañar sistemas informáticos, redes o datos. Nuestra guía ofrece una visión general completa de los diferentes tipos de ciberataques, incluyendo malware, phishing, DDoS e inyección SQL.
Conozca las motivaciones detrás de estos ataques, el posible impacto en individuos y organizaciones, y la importancia de medidas de defensa proactivas. Descubra cómo reconocer las señales de un ciberataque, responder de manera efectiva e implementar mejores prácticas para prevenir incidentes futuros. Manténgase informado y protéjase de la creciente amenaza de los ciberataques.

¿Por qué ocurren los ciberataques?
Los ciberataques ocurren por una variedad de razones, pero las motivaciones suelen agruparse en tres categorías:
- Criminal – Normalmente por beneficio económico, por ejemplo, ransomware
- Político – Efectos, por ejemplo, debilitar la infraestructura antes de la invasión de Ucrania
- Personal – Un empleado descontento o incluso curiosidad intelectual, por ejemplo, un insider malicioso
Los ataques criminales realizados por beneficio económico pueden utilizarse para transferir fondos virtualmente de una cuenta a otra a través de una amplia variedad de métodos. Sin embargo, esto también suele tomar la forma de extorsión reteniendo datos como rehén o incluso comprometiendo maquinaria hasta que se realice un pago.
¿Cuáles son los tipos comunes de ciberataques?
- Ingeniería social y phishing – La práctica de enviar comunicaciones engañosas a alguien (normalmente a muchas personas) para inducir al receptor a entregar información importante o incluso dinero. Una estafa de phishing muy conocida es la de un “príncipe nigeriano” que necesita una suma de dinero para resolver un problema y que “le pagará generosamente” una vez que todo esté resuelto. Otra variación es la de alguien que necesita sus credenciales empresariales o bancarias por “motivos legítimos”.
- Compromiso de cuentas – Los actores de amenazas toman control de la cuenta legítima de un usuario para sus propios fines maliciosos. Este tipo de ataque puede seguir inmediatamente a un ataque de ingeniería social/phishing. Vaciar virtualmente la cuenta bancaria de alguien es un resultado de este tipo de ataque. Tanto a pequeña como a gran escala, los atacantes (notablemente a través del malware Mirai) pueden usar credenciales predeterminadas de fábrica de dispositivos IoT para crear un ejército de dispositivos esclavizados, o botnets, que luego pueden ser utilizados para otros fines de ataque.
- Denegación de servicio (DoS) y denegación de servicio distribuida (DDoS) – Este tipo de ataque tiene como objetivo hacer que un sistema no esté disponible enviándole tráfico sin sentido. En lugar de servir datos a usuarios reales, el sistema dedica recursos a gestionar estas solicitudes. En un ataque DoS “estándar”, el tráfico proviene de una sola fuente, mientras que los ataques DDoS distribuyen las solicitudes entre una amplia gama de sistemas. Una botnet como la creada mediante compromiso de cuentas (arriba) es una herramienta notoria para ataques DDoS.
- Man-in-the-Middle (MitM) – Un atacante se inserta entre dos dispositivos en comunicación. El atacante puede entonces hacerse pasar por uno o ambos lados de la sesión de comunicación, obteniendo información y/o acceso ilícito a sistemas. Los ordenadores que utilizan redes WiFi públicas y/o no seguras pueden ser objetivos de este tipo de ataque.
- Malware y ransomware – Malware es un término amplio para cualquier tipo de software o código informático hostil, con una amplia gama de propósitos maliciosos. Ransomware es una clase específica de malware que realiza una acción que normalmente puede revertirse mediante un soborno económico. El ransomware puede cifrar datos o puede amenazar con divulgar información sensible (dañino incluso si se tienen copias de seguridad adecuadas).
- Exploits – Un exploit es un método para aprovechar una vulnerabilidad en un sistema informático que causa un comportamiento no deseado. Esto puede utilizarse potencialmente para instalar malware. Los exploits zero-day aprovechan vulnerabilidades desconocidas en un sistema. Otros tipos de exploits aprovechan vulnerabilidades conocidas que aún no han sido corregidas, potencialmente porque un sistema específico no está debidamente actualizado.
Tenga en cuenta que el malware y el ransomware, aunque a menudo se clasifican como ciberataques, son técnicamente herramientas para realizar ciberataques. De manera similar, un exploit podría clasificarse más propiamente como una oportunidad de ciberataque, una vulnerabilidad que puede ser aprovechada en el proceso de un ataque.
¿Qué efectos tienen los ciberataques en las empresas?
Aunque los ciberataques pueden y de hecho ocurren a individuos —con consecuencias significativas, como ransomware y credenciales bancarias comprometidas— la amenaza y las consecuencias de los ciberataques pueden ser especialmente significativas para las empresas. Las consecuencias pueden incluir:
- Monetarias – Los atacantes suelen buscar una compensación económica. Esto puede ser un ataque de ransomware donde los datos importantes son cifrados o amenazados con ser filtrados a menos que se realice un pago, o incluso un compromiso de cuentas donde los detalles bancarios empresariales se utilizan para desviar fondos a otra cuenta. Cada elemento de esta lista tiene un coste monetario, pero aquí nos referimos a una pérdida directa de fondos.
- Reputación – Aunque es difícil de cuantificar en términos monetarios, si una empresa es hackeada, los clientes pueden estar menos dispuestos a trabajar con la institución comprometida, incluso si la amenaza ha sido corregida. Los ingresos disminuirían y otras operaciones empresariales, como la adquisición de talento, podrían verse afectadas.
- Costes de mitigación – Antes, durante y después de un ciberataque, el personal debe dedicar tiempo valioso que podría emplearse en actividades principales del negocio. Aunque siempre hay que invertir en seguridad, hacerlo en medidas preventivas antes de un ataque para que las fases durante y después nunca ocurran, o sucedan en menor medida, puede ser un uso inteligente de los recursos.
- Interrupción del negocio – Cuando ocurre un ataque, las funciones principales del negocio pueden verse afectadas, lo que puede provocar la pérdida de ingresos.
- Pérdida de datos – Dependiendo del tipo de ataque, y/o si se paga un rescate a satisfacción del atacante, los datos pueden perderse, destruirse o incluso compartirse con otras partes.
Prevención, detección y respuesta ante ciberataques
Cuando se realiza un ciberataque contra una empresa o persona, la mejor solución es no dejarlo “entrar” más allá del perímetro de la red. Una vez que infecta un sistema, la detección nos permite saber que hay un problema, permitiendo que el personal y los sistemas respondan adecuadamente.
- Prevención – Antes de que ocurra un ciberataque, el personal de seguridad debe hacer todo lo posible para “cerrar” la red, evitando que los intrusos accedan. Las rutas para los ciberataques se conocen como “superficies de ataque” e incluyen vulnerabilidades de red, aplicaciones y dispositivos, así como factores humanos como dejar un ordenador desbloqueado o elegir contraseñas débiles.
- Detección – Muchas amenazas pueden detenerse antes de afectar una red o sistema, pero es importante saber cuándo algo logra pasar las puertas. Plataformas de ciberseguridad como SentinelOne pueden ayudar con la detección de amenazas, así como en las fases de prevención y respuesta de la mitigación de amenazas.
- Respuesta – Aunque la respuesta variará mucho dependiendo del tipo y escala del ataque, es importante contar con un equipo, herramientas y procedimientos para gestionar las amenazas una vez que penetran un sistema. También es importante realizar copias de seguridad de los datos de forma regular para que el daño sea limitado si es necesario restaurar la información.
Soluciones relacionadas
Al considerar las amenazas cibernéticas, los profesionales de la seguridad pueden encontrar útil considerar el modelo de cyber kill chain, que describe las etapas de un ciberataque para anticipar y prevenir amenazas. Las etapas incluyen reconocimiento, armamento, entrega, explotación, instalación, comando y control, acciones sobre el objetivo y monetización. Esto proporciona un marco para las acciones probables de los intrusos y los pasos que podemos tomar para prevenir o detener una operación en seco.
Otro concepto importante de seguridad es el de pruebas de penetración, o pen testing. Las operaciones de pen testing intentan penetrar una red. Esto revela cómo pueden realizarse ciberataques, o incluso intrusiones físicas, para que puedan ser prevenidos.
La búsqueda de bugs es una actividad relacionada, centrada en vulnerabilidades en software individual para que puedan ser corregidas. Esto, por supuesto, solo funciona si el software realmente se actualiza — una excelente motivación para que los administradores de sistemas mantengan el software actualizado.
Recursos
La naturaleza de los ciberataques está en constante cambio. Para una actualización sobre la situación en febrero de 2024, lea esta actualización sobre el cibercrimen. Aquí se describen tendencias como el spyware comercial, APTs impulsadas por IA y RMMs defectuosos.
Ciberseguridad basada en IA
Mejore su postura de seguridad con detección en tiempo real, respuesta a velocidad de máquina y visibilidad total de todo su entorno digital.
DemostraciónConclusión
Los ciberataques intentan comprometer un sistema informático o una red, a menudo con fines de extorsión económica o motivos políticos. Estos ataques adoptan diversas formas, incluyendo ingeniería social (también conocida como phishing), compromiso de cuentas, malware, exploits y más. El personal de TI y los usuarios de la red deben estar atentos a estas amenazas mediante la prevención, detección y respuesta. Una plataforma de seguridad integral como SentinelOne puede ser una herramienta importante para mantener a los actores de amenazas alejados.
Preguntas frecuentes
Un ataque de tailgating en el sentido físico consiste en seguir a alguien con acceso a una zona restringida. Por ejemplo, si un empleado debe pasar una tarjeta de acceso RFID para entrar a una determinada área, un atacante a menudo puede simplemente seguir a esa persona sin levantar sospechas. De la misma manera, si alguien inicia sesión en una red de forma legítima y luego deja el ordenador abierto cuando no está presente, un atacante podría entonces acceder a la red. Podría potencialmente instalar malware, robar archivos, acceder a información restringida u otras acciones maliciosas en el equipo.
Si bien existen muchos tipos diferentes de ciberataques, cuatro de los tipos más destacados incluyen:
- Ingeniería social – Engañar a alguien para comprometer un sistema
- Ransomware – Normalmente utiliza datos comprometidos para obligar a los usuarios a pagar un rescate para su devolución
- Denegación de servicio – Saturar un servicio con tráfico falso para impedir el uso legítimo
- Man-in-the-Middle (MiTM) – Interceptar comunicaciones entre dos dispositivos


